La Mesa Directiva de la Cámara de Senadores recibió el pedido de convocatoria al secretario de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), Jalil Rachid, formulado por el senador Rafael Filizzola (PDP). La medida busca que el titular antidrogas comparezca ante el pleno legislativo para explicar los pormenores y objetivos del operativo Redención realizado en Corpus Christi, el cual derivó en la muerte del dirigente indígena Antonio Carrillo (líder de la comunidad Ava Guaraní Tekoha Y'apo) y el docente Catalino Correa.
“Solicité ya por nota a la Mesa Directiva que analice y resuelva convocar al secretario de la Senad, y que no solamente comparezca para explicar los motivos y los detalles de este operativo que tuvo un desenlace trágico y que preocupa, sino que traiga también la documentación, como las órdenes de allanamiento, y que nos pueda explicar, dentro de lo que se pueda, las hipótesis, los informes de inteligencia y cuáles eran los objetivos de la operación”, indicó el senador. Filizzola fundamentó su reclamo señalando severas inconsistencias en la versión oficial. Entre los puntos de mayor preocupación, el parlamentario destacó las observaciones realizadas por la propia inspección forense sobre los cuerpos de las víctimas.
El informe del médico forense constató que ambos fallecidos presentaban rastros de lesiones en las muñecas y los tobillos. Asimismo, la pericia preliminar indicó que los disparos se efectuaron a larga distancia y que la trayectoria de al menos un proyectil fue de arriba hacia abajo, una dinámica que resulta contradictoria si los vehículos involucrados se encontraban en un mismo plano. A estas discordancias, agregó que se se suma el testimonio del padre de una de las víctimas, quien señaló que su hijo abordó el vehículo en el asiento del acompañante, pero terminó siendo encontrado en el lugar del conductor.
Respecto a la posibilidad de que el hecho configure un caso de "falso positivo", Filizzola señaló que ya ha habido casos, pero que no puede afirmar de manera responsable que este sea uno de ellos con la información parcial que se tiene, remarcando la necesidad de una investigación exhaustiva.
“Lo que sí puedo afirmar —y el propio arzobispo de la ciudad de Asunción los conocía— es que uno era dirigente indígena departamental y el otro, un docente de escuela, personas conocidas por la sociedad. No es una situación de dos personas peligrosas de las cuales se espera que ataquen a una comitiva de las fuerzas de seguridad y fallezcan en un enfrentamiento”, refirió el legislador.
SOLICITUD DE SEGURIDAD. El senador también hizo referencia a la nota del arzobispo de Asunción cardenal Adalberto Martínez, que apenas tres días antes del procedimiento de la Senad, Carillo y miembros de su comunidad acudieron al Ministerio del Interior para solicitar garantías y auxilio institucional. Según la nota presentada por las víctimas, estas se sentían amenazadas por terceros en la ocupación de sus tierras y expresaron su total disposición ante el Ministerio Público.
“Entonces, es muy difícil comprender cómo terminan abatidos tres días después de haber pedido auxilio al Estado por sentirse amenazados en sus tierras por personas ajenas”, remarcó Filizzola.





